Toñi Lanchas


Existen hoy en día sofisticados ordenadores que todo lo bordan, pero la tradición exige que la banda que soporta el barrilito de cantinera, se haga de forma más artesanal.

Desde que conocemos a Toñi Lanchas, siempre le hemos escuchado decir que aquél era su último año, pero hay algo en su interior que le impide decir no a las cantineras que llaman a su puerta. Y no solo a cantineras, porque banderines, también lleva unos cuantos.

Aunque dispone de un coqueto taller, los trabajos más delicados los realiza casi siempre en su casa, junto a la ventana. "Busco la luz natural siempre que puedo", nos ha dicho.

No sé si Toñi estará muy de acuerdo con el nuevo logotipo que la Compañía del Barrio de Anaka registró en 1997 y que tantas veces le ha tocado reproducir. "Es una lástima que tenga tan solo dos colores, negro y rojo". Posiblemente el anterior, que era el de Irun, se prestaba más al lucimiento de la bordadora.

Aunque reconoce la sencillez del actual, cree que éste identifica más a las cantineras con su barrio.

Eso sí, se siente muy orgullosa de haber sido la primera en bordarlo.