José Antonio Irastorza,

 


Quien no haya tenido en sus manos uno de esos barrilitos de cantinera, difícilmente podrá apreciar las horas de dedicación y el minucioso trabajo que exige su fabricación, hasta convertirlo en una pieza que la dedicatoria grabada en plata, la convierte en única.

Desde primera hora de la mañana, las cantineras se aferran a él en un gesto, casi instintivo, que parece ofrecerles seguridad y apoyo.

José Antonio Irastorza, músico y  compositor, lleva años dedicándose a la fabricación de esas artísticas barricas en miniatura que requieren la paciencia de un artesano y la precisión de un orfebre.

Ha confeccionado tantos barriles que, puestos en fila india, probablemente llegarían desde su actual domicilio frente a la Isla de los Faisanes, hasta su querido barrio de Anaka, donde vivió durante muchos años.

Es el nuestro un Alarde de armas, y las cantineras presentan, cada30 de Junio, las suyas: su sonrisa,  el abanico en una mano y un barrilito de José Antonio en la otra.