ESCULTURA

 

  Gabriel Narzabal González

 

No resulta fácil realizar una crítica de arte. Las que leemos en los medios de comunicación  a menudo nos confunden. Casi nunca se llega a comprender si lo que el crítico está escribiendo se refiere al autor o a sus obras. La cuestión es hilvanar una serie de palabras, más o menos rebuscadas, de forma que entre todas ellas no digan nada concreto, pero eso sí, teniendo buen cuidado de que el texto parezca siempre como una creación literaria que casi nada tiene que ver con lo que se critica.

 

Por este motivo, me voy a limitar a presentarles a nuestro amigo Gabriel Narzabal González (Irun, 1952.) simplemente como artista. No pretendo ser original. La Enciclopedia Auñamendi se refiere a él como “escultor vasco contemporáneo”, nada más. ¡Y nada menos!, añadimos nosotros.

 

Gabriel ve formas y figuras donde el resto, los que no somos escultores ni artistas, tan solo llegamos a ver un trozo de madera, de piedra, de materia…

La  obra de Gabriel nos muestra la versatilidad de los metales, ya sea forjado, fundido, ensamblado o simplemente cortado.

 

 

En el caso de la madera, su talento juega con las formas -algunas de ellas recreadas en antiguos aperos de labranza- y que llaman la atención por su sencillez, originalidad y belleza.

Lo que sigue a continuación son apuntes de una amena conversación mantenida con Gabriel y el testimonio gráfico de algunas de sus obras.

 

Autodidacta desde los 18 años, edad en la que empezó a dar forma a los primeros tochos de madera en un improvisado taller que Gabriel recuerda con cariño y que bautizó como "Ollotegui". El recinto en cuestión era el gallinero que su tía Margarita tenía en la calle de Santiago.

 

Fueron algunos primeros premios, en certámenes de artistas noveles de Gipuzkoa, los que dieron a conocer sus obras. Animado por estos galardones comenzó a exponer sus esculturas en diversos centros culturales , Irun, Rentería, Legazpia... pero sin duda lo que ofreció a Gabriel su mayor proyección fue la exposición itinerante que Kutxa fue presentando por toda la provincia.

 

En 1984, el Ayuntamiento de Irun buscaba una escultura que realzara el recién estrenado paseo-bidegorri de Oxinbiribil. Tras presentar el boceto y un detallado presupuesto, el proyecto fue asignado a nuestro artista.

Así nació "LAIAK", imponente escultura que se se yergue en el mencionado paraje.

Para dar una idea de su majestuosidad, he aquí algunos datos. Mide 4,5 m. de alto y su peso es de 9.600 kg. Está realizada en acero macizo cortén (aleación de hierro, cobre...) y el forjado se realizó en los talleres de Patricio Etxeberria de Legazpia.

Pero Gabriel es capaz de pasar, en un abrir y cerrar de ojos, de una pieza monumental a otra que requiere la paciencia y los conocimientos de un orfebre. Nos referimos al precioso machete de metal dorado que luce en lo más alto del mástil de nuestro banderín de la Compañía del Barrio de Anaka. Un regalo para la posteridad.

 

 

 

LAIAK  - En el paseo - bidegorri de Oxinbiribil

 

Nos hemos interesado por los proyectos inmediatos de Gabriel. Con su hablar pausado nos comenta detenidamente los nuevos matices que pretende imprimir a sus obras. Sus habituales movimientos que, por motivos de trabajo realiza por Castilla, parecen haberle animado a cambiar de material, dejando aparcados temporalmente los que vienen siendo tradicionales en sus anteriores esculturas, el roble y la piedra "rojo-Artxipi".

Lleva algún tiempo trabajando en lo que él denomina "encuentros" entre piedra y madera. El precioso color de las piedras-cremas sorianas comienza ya a armonizar con el corazón rojizo de la sabina (*) antigua.

El resultado constituirá una segunda entrega que, si así lo desea, nos comprometemos a publicar esta página.

 

 

(*)  La sabina es un árbol de crecimiento lento, que puede vivir más de mil años, y difícil reproducción. Su madera, en su interior, es de color rojizo, veteada, dura, de grano fino, imputrescible y aromática.

 

 

LAIAK

BOSTORTZA I

 
 

BOSTORTZA II

ARIA

 
 

JENERAL

SIN TITULO

 
 

TXIRRITA

XALABARDO I

 
 

XALABARDO II

ESTELA