Están en nuestro Barrio de Anaka desde 1988 desempeñando una labor de riesgo, abnegada y en silencio que se rompe tan solo con el ulular de las sirenas de sus vehículos cada vez que salen disparados a atender alguna llamada.

Hacemos hincapié en lo de disparados ya que la nueva salida de emergencias a la Avda. de Letxunborro recuerda a una rampa de lanzamiento.

"Hasta ahora las salidas se realizaban a través del portalón que da acceso a Jaizubia hiribidea. El nuevo acceso nos permite ganar un tiempo precioso"

 

Quien así se expresa es el bombero Andrés Amilibia Vacas, curtido en mil batallas profesionales y otras personales que dejan huella, como el fallecimiento de su mujer en 2007 y una reciente y delicada intervención quirúrgica de la que está a punto de reponerse. 

Andrés, al que a punto de cumplir los 60 encontramos en una forma física envidiable es, sin lugar a dudas, el más veterano de Irun. Recuerda su ingreso en los años setenta en aquel Cuerpo de Bomberos Municipal que tenía su sede en el vetusto local de la trasera del Ayuntamiento. Ahora, en puertas de su merecida jubilación, y en vísperas de su viaje a Sudamérica, le hemos pedido que preste un penúltimo servicio a su Barrio y nos muestre los entresijos del Parque que la Diputación tiene en Anaka, donde el trabaja desde su inauguración.

 

Se trata de un edificio de dos plantas, con una superficie de 500 m2, que dispone de todo lo necesario para prestar un servicio rápido y de calidad. En su opinión, y en la de sus compañeros, esta atención podría mejorarse si la Administración atendiera sus peticiones en cuanto a personal de guardia y otros detalles relativos a su situación laboral, pero no es ese el motivo de nuestra visita.

 

Con la autorización de su jefe, el sargento Emilio Lozano, fuimos invitados a visitar todas las dependencias entre las que destacamos un amplio y perfectamente equipado gimnasio donde se ejercitan a diario.

 

Tienen asignados seis vehículos, cada uno de ellos para un uso determinado, y la obligatoriedad de revisarlos minuciosamente a diario con la puesta en marcha de motores y dispositivos.

La más reciente incorporación es un moderno e imponente vehículo dotado de una escalera mecánica, que alcanza los 30 metros, a la que fuimos invitados a subir acompañados del bombero Julián Valiente.¡Un paseo por las nubes! .

Repuestos del vértigo, desplegamos el pequeño cuestionario que llevamos preparado.

 

- Entre bomberos ¿os pisáis la manguera?

 

- La dotación está compuesta por 37 personas repartidas en grupos de 6, que componen las guardias, más un jefe. Como en cualquier otro colectivo pueden existir pequeñas diferencias, pero de lo que puedes estar seguro es que el servicio no se resiente por ello.

 

- ¿Qué es más peligroso en vuestras salidas, el agua o el fuego?

 

- Posiblemente a partes iguales, pero te olvidas del viento. En 1996 sufrimos la pérdida de un compañero durante un servicio en las cercanías de Gazteluzar. A pesar de las medidas de protección, el fuerte viento lo envolvió en una de las telas de recubrimiento del edificio arrojándole al suelo desde una altura de 13 metros. Fue un golpe moral muy duro para todos. Le recordamos con un monolito que se encuentra en los jardines del Parque y con un memorial de cross que organizamos todos los años en el que participan compañeros de toda la provincia.

 

- Por poner un ejemplo. Ante el vecino que se olvida la llave por dentro...¿cerrajero o hachazo en la puerta?

 

- Intentamos no hacer un destrozo innecesario pero si a juicio del responsable de la operación existe la duda de que hubiera  en el interior alguna persona en peligro o algún foco de gas abierto, podríamos ser bastante expeditivos...

 

El siguiente dato nos lo ofrece uno de los monitores del puesto de control. A través de este centro se tramitan todas las urgencias coordinadas. Desde él se accede también a una ingente cantidad de datos y estadísticas. Entre ellas destacamos la media de intervenciones  que oscilan entre las 600 y 650 al año, lo que da una idea de la actividad de estos hombres. Hemos sabido  que ahora se les pretende exigir una disponibilidad de 24 horas diarias sin demasiadas compensaciones.

 

- Para quitar algo de "fuego" a este punto. ¿Para cuándo el calendario de bomberos-cachas al desnudo?

 

- Te lo diré a mi regreso de Perú.

 

- Tomamos nota. Gracias y buen viaje.

 

 

 

Foto:

Bomberos de Irun junto a su primitiva ubicación, en la trasera del Ayuntamiento, en la calle Prudencia Arbide.

 

Agachados: Jaramago, Julio Murillo, Andrés Amilibia, Aquilino Ruiz, Toñin de las Heras, Gregorio Gómez, Juanito Aranburu.

De pie: Antonio Garmendia, Angel Zato, Etxabe, Alejandro, Benito, Mintegi, J. Antonio Behobide, Antonio Resende, Pascal, J. Ramón Sevilla, el Alcalde X. Txapartegi, Antonio Molina, Guillermo Trenado y Quinciano Herrero.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Un paseo por las nubes

Impresionantes vistas desde lo alto de la escalera

 

  

 

    

 


 

 

 

Puesta a punto y revisión diaria

 

 

 

   

 

   

 

Puesto de control y equipos


 

            

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Monolito en memoria del compañero fallecido en acto de servicio.

 

El bombero Imanol Garmendia en pleno esfuerzo en el

"Memorial José González"

que se celebra cada año en las inmediaciones del Parque


 

Nuevo acceso al Parque de Bomberos


 

 

BOMBEROS VETERANOS:

 

    Andrés Amilibia

    José Luis Echave

    Benito González  

    Quinciano Herreno

    Telesforo Jaramago

    Alejandro Martín

    Miguel Mintegi

    José Ramón Sevilla

 

 

      

 

Izquierda: Irún (1936)      -        Derecha: Incendio de un edificio anexo a la parroquia de los PP. Pasionistas (1970)

 

 

 

PARA SABER MÁS

 

Desde siempre hubo en Irun voluntarios para la extinción de incendios a los que la mayoría de las veces se les reconocía su esfuerzo a base de pan, vino y aguardiente... Pero fue a partir de 1859, tras una reunión mantenida con la Compañía de Bomberos de Bayona cuando se acuerda comprar una bomba e instruir al personal para su manejo, que sustituiría al rudimentario sistema de pozales con agua.

En la misma fecha, D. Policarpo Balzola secretario del Ayuntamiento, inventor e impulsor de numerosos proyectos entre los que se encuentra al actual Paseo de Colón, confeccionó un reglamento en el que se establecían las bases del "Cuerpo de Zapadores y Bomberos de la Villa de Irun".

En uno de los libros de actas del Ayuntamiento de Irun (22/11/1859) hemos encontrado la lista de los individuos que componían aquel Cuerpo:

 

Oficial: D. Jorge Choperena.

División de bomberos.

Sargento: Juan José Maritorena.

Sección encargada de la bomba.

Cabo: Eusebio Maritorena

Bomberos: José Albistur, José Echarte, Joaquín Garmendia, Marcial Guebara, Genaro Urcola, Domingo Oteiza. Suplente: Miguel Agesta.

Sección encargada del carro con pozales.

Cabo: Ignacio Taberna, José Larrañaga, Ignacio Vidaror, Plácido Ochoteco, Francisco Larrañaga, José Manuel Bengoechea, José Olascuaga. Suplente: José Irigoyen.

Sección de hacheros.

Cabo: Pedro José Gastelumendi.

Hacheros: Ignacio Arroqui, Agustín Arroqui, José María Larzabal, Juan José Gastelumendi, Juan José Lecuona, Juan María Gainza. Suplente: Ignacio Gastelumendi.

Sección de zapapicos.

Cabo: Antonio Olascuaga, Juan José Larzabal, Antonio Echegoyen, Marcial Eguiazabal, Miguel Antonio Susperregui, Ramón Eguiazabal, Pedro Balderrain. Suplente: Juan José Iraola.

 

En 1865 se encargó la colocación de una campana en la Casa Consistorial para casos de incendio. Años más tarde el aviso se hacía por medio de una potente sirena cuyo sonido podía escucharse en toda la ciudad.