Permítasenos decir que la banda de la Compañía del Barrio de Anaka ha sido, al menos en los últimos años, un referente en el ámbito de las compañías del Alarde. Su exigencia en la correcta interpretación de las partituras y el cuidado y afinación de los instrumentos adquiridos en su día, son parte fundamental de la misma.

Pero sin lugar a dudas, lo que ha contribuido a formar un grupo compacto y bien coordinado, ha sido el haber contado en su momento -y de aquello se cumplen ahora 12 años- con una dirección musical apropiada y de haber creado un taller de música que ha empezado a dar sus frutos.

Si a ello añadimos un amplio calendario de ensayos y un alto grado de participación, creemos haber  dado con la clave.

 

 

 

 

     

 

 

 

 

 

 

  

 

   

 

 

 

  

 

     

 

      

 

Tambores de la Compañía del Barrio de Anaka.

 

Cajas vacías que sus depositarios irán llenando de notas en los ensayos por las calles del Barrio, confiados en ofrecer otra actuación magistral durante los próximos Sanmarciales.