EL COMPLEJO HIDRAULICO FERRO-MOLINERO DE URDANIBIA

 

EL PALACIO DE URDANIBIA

 

En el siglo XVII este edificio era la cabecera visible y residencia de la unidad de producción típica del Antiguo Régimen: la ferromolinera.

 

Aunque muy remozado, es todavía un edificio señorial de líneas clásicas y elegantes que se encuentra en el paraje denominado Jaizubia del Barrio de Anaca. Se trata de una gran mole de piedra de sillería, dividido en tres pisos diferenciados por líneas de imposta y rematado por un alero saliente.

Su origen se remonta varios siglos atrás y fue reconstruido en 1612 , trabajo que fue supervisado por un arquitecto italiano.

En su fachada principal, además de la inscripción “Sebastián de Urdanibia reedificó esta casa en 1612” se puede admirar el escudo esculpido en piedra, que no es de los Urdanibia, sino de los Aranzate, el mismo que figura en la casa-torre de Aranzate en el Barrio de Meaca, y en el antiguo hospital de la plaza de Urdanibia.

Con posterioridad, en 1889, el entonces propietario, Rafael Gaztelu, Marqués de Echeandia, encargó una nueva reconstrucción a los arquitectos Pedro de Recondo y Juan José de Aguinaga.

Por último, no hace tantos años que sufrió una lamentable restauración, se sustituyeron sus aleros lanzados, labrados con canecillos y relieves de madera, por otros forjados en hormigón, amén de otras modificaciones importantes en su interior.

 

 

Como consecuencia de dichas obras, se pudo comprobar la existencia de muros pertenecientes a una casa-torre cuya antigüedad podría remontarse a la alta Edad Media.

  

EL MOLINO DE URDANIBIA

 

Antaño existieron dentro de los límites de Anaca varios molinos como los de Beraun y Santiago, pero el más conocido fue el de Urdanibia.

 

El molino de Urdanibia se encuentra también en el paraje del mismo nombre, a escasos metros del Palacio anteriormente citado.

 

 

La referencia más antigua que hemos encontrado del molino data de 1528, y aparece en el libro primero del archivo municipal de Fuenterrabia (1500-1635).

En 1625, Lope Martínez de Isasti, en su compendio historial de la provincia de Guipúzcoa, lo cita también junto a la herrería y la casa solar de Urdanibia.

Se trataba de un molino importante ya que poseía dos pares de piedras accionadas por rodetes de hierro. Se alimentaba con las aguas de la regata que discurría por su izquierda y el depósito de carga era común para el martinete de la herrería y las ruedas del molino.

 

Finalizó su actividad durante la primera guerra carlista (1833-1840)

Hace bastantes años fue restaurado en su totalidad, pero al día de hoy se encuentra incomprensiblemente cerrado, a pesar del atractivo turístico y didáctico que todavía puede ofrecer. Su estado es de abandono.

  

LA FERRERÍA DE URDANIBIA

 

Junto con el molino forma parte de lo que fue un interesante complejo industrial hidráulico vinculado también a la casa de Urdanibia.

Se documenta en el siglo XV y fue reedificada en 1612, conjuntamente con el palacio.

Los restos que se conservan pueden asociarse a los prototipos de los siglos XVII y XVIII, que compaginaban la existencia de una ferrería mayor dedicada a la fundición de mineral para fabricar tochos de hierro, con una herrería menor para forja como clavos, bisagras  y cerrojos.

 

 

Además de la de Urdanibia existían en Irun las de Aranzate e Ibarrola y Aranguren, y tres martinetes en Altzubide-Olacho, Ibaeta y Aranguren. En Irun se fabricaba fundamentalmente clavazón, aros, bisagras, cerrojos y herrajes para edificios.

 

 

Desde1629 todas ellas se alimentaban principalmente del coto minero de Irun, si bien para obtener determinados tipos de hierro se utilizaba mineral traído de Vizcaya.

No podíamos olvidar a quienes mantenían vivas aquel tipo de instalaciones. Aunque no lo fuera para los de Urdanibia, en general, el trabajo de los primitivos ferrones estaba considerado como peligroso. De vez en cuando eran atacados por los habitantes de aquellos lugares en los que operaban, que se creían con más derechos a disfrutar de los bosques. Suponía también un trabajo muy duro, baste señalar que para obtener una tonelada de hierro, era necesario tratar 6 toneladas de leña y 3 ó 4 de mineral.

 

En la actualidad, lo que queda de aquella famosa herrería se encuentra en estado ruinoso. Como muestra de lo que fue, en alguna de sus fachadas pueden todavía observarse escorias incrustadas entres sus piedras.

 

 

Estado actual de las inmediaciones de la ferrería