El Barrio de Anaka y la Compañía Internacional de Coches Cama


Bajo el título de "Wagons Lits" trataremos de hilvanar algunas historias que tuvieron relación directa con esta Empresa y nuestro Barrio de Anaka.

 

"Wagons Lits" que en 1883 pasó a llamarse "Compañía Internacional de Coches Cama y de los Grandes Expresos Europeos " se fundó en 1857 y se introdujo en España en 1880. Tenía como misión prestar el servicio de restauración y alojamiento de diferentes administraciones ferroviarias europeas a través de sus propios coches cama, coches salón y coches restaurante. 

El 4 de noviembre de 1887 se inauguró el servicio semanal Sudexpress Lisboa-Madrid-París, que salía de Lisboa alas 20:30 h., paraba en Madrid entre las 13:35  con llegada a Irun a las 14:10 h. A las 5:16, y tras realizar el transbordo en Hendaya llegaba a París a las 18:50 h.

Entre sus servicios de trenes mundialmente conocidos se encontraba el famoso "Orient Express", entre París y Estambul que funcionó hasta 1977.

La Compañía soportó las dos guerras mundiales dándose la circunstancia de que la firma de rendición del ejército francés ante Hitler en 1940 tuvo lugar en el mismo vagón de la Compañía en el que años antes los alemanes habían firmado su rendición en la Primera Guerra Mundial.

 

 


Para la fabricación y mantenimiento de sus propios vagones, la Compañía creó varios talleres a lo largo de sus recorridos más habituales.

 

Uno de ellos, posiblemente el más importante, estuvo en el Barrio de Anaka. Fue construido a principios del siglo XX  y durante muchos años ocupó a un buen número de trabajadores iruneses, muchos de los cuales residían en Anaka.

 

Para ilustrar este apartado dedicado a los talleres en nuestro Barrio hemos tenido la suerte de encontrar algunas imágenes en la web en las que la publicación francesa "L'Independant du Rail" muestra el aspecto de las instalaciones irunesas en 1905.

 

 

 


Pero la Compañía hizo algo más por nuestro Barrio, y más concretamente por sus trabajadores.

En 1957 presentó al Ayuntamiento de Irun un ambicioso proyecto para la construcción en el Barrio de Anaka  de 40 viviendas de renta limitada, que con el tiempo fueron adquiridas por sus moradores.

 

Dos años más tarde, en 1959, aquella solicitud presentada por D. Manuel Berroa, se vio hecha realidad y hoy día componen un armonioso conjunto de tres bloques de casas que cuentan con un sencillo pero amplio y bien cuidado jardín.

 

Para aquellos que quieran buscar su localización a través de Google Earth, en la calle Anaka números 34 - 36 y 38, les será fácil identificarlas porque desde el aire aparecen como dos "X" separadas por un guión "-".

 

El Archivo Municipal de Irun permite el acceso a los muy detallados planos para su construcción, realizados por arquitectos franceses, así como otros documentos relacionados con el proyecto del que les ofrecemos una muestra.

 

 


Pero vayamos con la parte más humana de esta pequeña "trilogía" que hoy les presentamos. Información de primera mano de alguien que conoció como nadie la parte relativa a servicios en las más importantes rutas de la Compañía.

Teniendo como testigo a su mujer Begoña Salaberria, con la que en breve celebrará sus bodas de oro, hemos tenido el agrado de conversar largamente con nuestro amigo Manolo Larraza, natural y vecino de Anaka - nació en el caserío "Puiana-Txiki" en 1936- que a sus 78 años, con su excelente memoria y paciencia exquisita ha ido desgranando sus vivencias y respondiendo amablemente a nuestras preguntas.

Y es que Manolo, "Lolo" para los amigos, fue todo un ejemplo en la "Compañía Internacional de Coches Cama". "Entré a trabajar en 1955, de limpiador. Pasados dos años ya era conductor  y en ese puesto estuve hasta mi jubilación en 1995, así que echa la cuenta."

Media vida metido en un tren visitando ciudades como Madrid, Lisboa, Oporto, París, Coruña..."Alternaba las rutas con otros compañeros del Barrio -se emociona al recordarles- como Baltasar Ugarte, Santiago Arrieta... La ruta más esperada era la que tocaba Portugal, porque nos permitía obtener algún ingreso ´extra´ con las pequeñas partidas de café que de vez en cuando comprábamos en Oporto y Lisboa y que luego revendíamos tras pasar la frontera. Recuerdo que en cierta ocasión tuvimos un buen susto. La Guardia Civil, en un registro sorpresa con parada en Valladolid, nos requisó parte de nuestro tesoro. Además tuvimos que pagar una pequeña multa"

"Los sueldos no eran malos para la época, pero aquel pequeño trapicheo, unido a las propinas de los clientes, suponían un plus para nuestras familias. La mía concretamente era numerosa. Tengo tres hijas y un hijo, Imanol, que durante algunos veranos estuvo también trabajando en la Compañía antes de cambiar los raíles por el mar".

Relata numerosas anécdotas pero ninguna incidencia importante."Afortunadamente, a lo largo de mis cuarenta años de servicio y miles de kilómetros recorridos, no fui testigo de ningún accidente, ni tan siquiera un simple descarrilamiento."

Para terminar le mostramos a Manolo algunas fotos para recordarle los uniformes que la Compañía les proporcionaba. "Eran en color azul para los recién entrados, el blanco para encargados del servicio de mesas  y el marrón para los conductores entre los que me incluía. Nuestro uniforme lo completaba un bonito "kepi" para la cabeza, con el logotipo de la Compañía bordado en dorado, que casi nunca nos poníamos. Era el típico gorro de los ejércitos franceses. Todavía conservo alguno en casa" Y comenta con una amplia sonrisa: "Cada vez que me lo colocaba me recordaba al  general De Gaulle".

 

Hubiéramos seguido otro buen rato escuchando las historias de Manolo de no ser porque una de las simpáticas asistentas de la residencia en la que se encuentra nuestro hombre, nos invitara a dejar la conversación para otro día.

Se hace tarde y en "Caser Residencial" el horario de la cena se cumple a rajatabla.