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En los tiempos en que el automóvil era
casi un lujo, el único medio de transporte público del que disponíamos en Anaka,
para desplazarnos al centro, era un autobús al que popularmente
llamábamos "Shangai".
El origen de tan singular nombre se
debe a que en los años 30 se estrenó en Irun la película "El expreso de
Shangai".
En
la misma aparecían repetidas veces unos autobuses descapotables y de
cuatro puertas que resultaron ser idénticos al primer modelo que se puso
en servicio en Irun.
El primer concesionario de la línea
fue el Sr. Amorós. Más tarde fueron los hermanos Goienetxe los que se
hicieron cargo del servicio y, en los últimos años, hasta su
desaparición, la familia Gutiérrez. El curioso dibujo que más abajo
reproduce uno de los primeros vehículos, se
debe a uno de sus miembros, Julián Gutiérrez.
La familia Gutiérrez se hizo cargo
de la línea en 1934 y la mantuvo en activo hasta la guerra de 1936. Años
más tarde, en 1945, cuando Irun renacía de sus cenizas y el dinamismo
asomaba de nuevo en nuestro pueblo, se reanudó el servicio. Duró hasta
el año 1962, en que desapareció definitivamente.
El servicio lo cubría un solo
vehículo y para ambos sentidos. Estaba pintado en dos colores, granate y
gris. Además del "chófer", en la parte trasera
había, sentado, un cobrador. El más popular de los conductores fue
Liborio (Ver foto)
Los
días en que había baile en la "Carioca" o en el "Trinquete" de Behobia,
había otro autobús de refuerzo.
En su recorrido de ida y vuelta,
con paradas casi cada 500 metros, empleaba exactamente una hora.
Nada que envidiar a los actuales
autobuses que, cuarenta años más tarde y debido al denso tráfico,
invierten casi el mismo tiempo y en algunas ocasiones algo más, para el
mismo recorrido.
¡Ironías del progreso!
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